Medir la calidad del agua no es lo mismo en campo que en laboratorio.
Aunque los parámetros puedan ser los mismos —pH, conductividad, oxígeno disuelto o salinidad—, el entorno, las condiciones y los objetivos cambian por completo.
Por eso, elegir el equipo correcto no depende solo de “qué mide”, sino de dónde y cómo se mide. En este artículo te explicamos las diferencias reales entre medición en campo y en laboratorio, qué características necesita cada entorno y por qué equipos como el BLE-C600 se han vuelto una herramienta clave para ambos escenarios.
¿Por qué no todos los equipos sirven para campo y laboratorio?
Uno de los errores más comunes es usar:
- equipos de laboratorio en campo (riesgo de daño, errores y lecturas inestables), o
- equipos muy básicos cuando se necesita trazabilidad y control técnico.
La medición de la calidad del agua debe adaptarse a:
- movilidad
- estabilidad del entorno
- precisión requerida
- necesidad de registro de datos
Aquí es donde la diferencia campo vs laboratorio se vuelve crítica.
Medición de la calidad del agua en campo: rapidez y resistencia
La medición en campo se realiza directamente en:
- piscinas acuícolas
- canales
- reservorios
- ríos
- tanques abiertos
En este entorno, las condiciones no son controladas.
Características que necesita un equipo para campo
Un equipo para medición en campo debe ofrecer:
- Portabilidad y tamaño compacto
- Lecturas rápidas y estables
- Sensores resistentes a golpes y humedad
- Funcionamiento confiable en distintas temperaturas
- Facilidad de uso para técnicos en movimiento
Aquí, la prioridad no es solo la máxima precisión de laboratorio, sino obtener datos confiables en condiciones reales.
Medición de la calidad del agua en laboratorio: control y trazabilidad
En laboratorio, el objetivo cambia.
Aquí se trabaja con:
- muestras controladas
- condiciones estables
- protocolos definidos
- necesidad de respaldo de datos
Características clave para laboratorio
Un equipo de laboratorio debe permitir:
- Alta repetibilidad de mediciones
- Calibraciones precisas
- Registro ordenado de datos
- Exportación de resultados
- Comparación entre muestras
La trazabilidad y el orden de la información son tan importantes como la medición misma.
¿Existe un punto intermedio entre campo y laboratorio?
Sí.
Hoy existen equipos híbridos que funcionan muy bien en ambos entornos, especialmente cuando se requiere:
- medición directa en campo
- respaldo digital de los datos
- análisis posterior en oficina o laboratorio
Aquí es donde los multiparámetros portátiles con conectividad digital cobran protagonismo.
BLE-C600: un multiparámetro diseñado para campo y laboratorio
El BLE-C600 es un claro ejemplo de un equipo que conecta ambos mundos.
¿Por qué funciona tan bien en campo?
- Diseño compacto y portátil
- Mediciones rápidas de pH, conductividad, salinidad, TDS, ORP y temperatura
- Uso sencillo, ideal para técnicos en campo
- Sensores reemplazables, lo que reduce costos y facilita mantenimiento
¿Por qué también es útil en laboratorio?
- Conectividad Bluetooth
- Registro automático de datos
- Exportación directa a Excel
- Cinco puntos de calibración para pH
- Mayor orden y trazabilidad de la información
👉 El BLE-C600 no busca reemplazar sistemas de monitoreo continuo, sino facilitar el control técnico diario, con datos bien registrados y listos para análisis.
Campo vs laboratorio: comparación directa
En campo
- Prioridad: rapidez y resistencia
- Riesgos: variaciones ambientales
- Necesidad: equipos portátiles y robustos
En laboratorio
- Prioridad: estabilidad y orden
- Riesgos: errores de registro manual
- Necesidad: trazabilidad y control de datos
El BLE-C600 se adapta bien cuando se necesita medir en campo y analizar en laboratorio, sin duplicar equipos ni perder información.
¿Cuándo elegir un equipo como el BLE-C600?
Este tipo de multiparámetro es ideal si:
- realizas mediciones frecuentes
- trabajas en campo y luego analizas datos en oficina
- necesitas registros claros para reportes o auditorías
- buscas migrar del cuaderno a la trazabilidad digital
No todas las operaciones necesitan monitoreo 24/7, pero todas necesitan medir bien.
Conclusión: el entorno define el equipo
La medición de la calidad del agua cambia según el entorno.
Campo y laboratorio tienen necesidades distintas, pero hoy pueden conectarse gracias a equipos portátiles inteligentes.
Usar herramientas como el BLE-C600 permite:
- medir con confianza en campo
- ordenar la información en laboratorio
- tomar decisiones basadas en datos reales
Elegir el equipo adecuado no es un detalle técnico: es parte del control y la eficiencia del proceso.
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